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Díez y Romeo Legal Drones: Las Fuerzas Armadas dispondrán de drones el próximo año

Las Fuerza Armadas dispondrán el próximo año de drones de carácter estratégico operacional, capaces de volar más de 24 horas por encima de los 10.000 metros, como los que utiliza EE.UU. en la lucha contra el yihadismo.
El ministro de Defensa, Pedro Morenés, ha avanzado a Efe que «el próximo año vendrán a España drones probados» y que su departamento esta estudiando los que cumplen con los requisitos marcados por el jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD),Fernando García Sánchez, que asumirá la responsabilidad del sistema aéreo.
Tras afirmar que los drones son el futuro de la aviación y han irrumpido de una manera extraordinaria en el ámbito de la seguridad, el ministro ha avanzado que en estos momentos se está barajando la compra entre dos opciones: uno estadounidense y otro israelí. Concretamente se trata del MQ-9 de EEUU y el Heron TP de Israel.
El presupuesto del Ministerio de Defensa para 2016 incluye una partida de 25 millones para la adquisición del sistema aéreo no tripulado (RPAS) de uso conjunto para las Fuerzas Armadas.
Según el plan plurianual de inversiones que acompaña el presupuesto, este programa tendrá un coste de 171 millones en los próximos 5 años.Tiene como fin la compra de cuatro aviones de carácter estratégico operacional, con dos estaciones terrestres de control y los equipos asociados.
Además, España participa en un proyecto europeo que prevé la creación de un dron estratégico europeo, en torno al 2025. Los drones operacionales estratégicos vuelan por encima de los 10.000 metros, despegan y aterrizan en pista como los aviones convencionales y están tripulados a distancia.
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Díez y Romeo Legal Drones: Convertir un avión de papel en un dron

El gadget se denomina PowerUp 3.0, pesa 9 gramos y se acopla a aviones de papel que sigan un determinado patrón; en la web del fabricante pueden descargarse los dos modelos para imprimir: Invadernakamura. Dispone de una parte que se coloca en la punta del avión, en la que va instalada la antena, unida a través de un listón de plástico a otra trasera, donde se ubican la hélice y timón.
Según presume la empresa, permite que el avión alcance 50 metros de distancia a un máximo de 18 kilómetros por hora y logre de cinco a diez minutos de autonomía gracias a una batería de 75 mAh. Como es habitual en los drones pequeños, se maneja a través de una conexión Bluetooth del teléfono inteligente y se recarga a través de USB. Está indicado para mayores de 14 años. Para los niños, la misma empresa produce otro kit de vuelo para aviones de papel, PowerUp 2.0, pero no admite el control remoto.
El dispositivo está optimizado para Android 4.3 o 4.4 —esta es la lista completa de móviles compatibles— y se recomienda que cuenten con giroscopio. En el caso de los iPhones, su uso es óptimo con cualquiera a partir del modelo 4s, pero ninguno de los iPads resulta ideal para manejarlos. Con independencia de la tecnología, en los comentarios de los usuarios se menciona que resulta esencial plegar correctamente el papel para que el avión planee bien.

De papel, pero dron.

La ley española establece que cualquier dron es una aeronave independientemente de su tamaño, para qué se use y de qué materiales están hechos: es una areonave “cualquier máquina pilotada por control remoto que pueda sustentarse en la atmósfera por reacciones del aire que no sean las reacciones del mismo contra la superficie de la tierra”. Por tanto, el PowerUp es un dron y, en consecuencia, no se puede hacer volar sobre zonas urbanas, ni sobre aglomeraciones de personas —como las playas—, en instalaciones aéreas, de noche, ni en zonas donde se practique el parapente o paracaidismo.
 En Estados Unidos no está permitido el uso comercial de drones con fines profesionales o beneficios económicos: solo se autoriza utilizarlos para servicios públicos y con la venia de la Administración Federal de Aviación (FAA en inglés), aunque puede en determinadas ocasiones puede conceder autorizaciones específicas y exenciones a la norma. Un abogado y promotor del uso de estos aparatos ha consultado a la FAA si el PowerUp es un dron,  según refiere la revista Popular Science, y ha obtenido por respuesta que, en efecto, lo es. Los trabajos aéreos en España precisan una habilitación de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea, presentando una declaración responsable.
Fuente: El PAÍS

Díez y Romeo Legal Drones: Drones ni en bodas, ni en playas, ni en conciertos ni en manifestaciones.

La Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA), dependiente del Ministerio de Fomento, ha publicado una serie de recomendaciones sobre el uso de los drones en actividades de ocio o recreativas, en el que recuerda que no se pueden usar en ninguna espacio donde haya aglomeraciones públicas, como “bodas, conciertos, manifestaciones, procesiones, parques o playas”.

Los drones están cada vez más de moda. Pero su uso por particulares está muy limitado.

El díptico publicado por la agencia estatal pretende concienciar a la ciudadanía de que “los drones no son juguetes, son aeronaves” y de que hay que utilizarlos “en los espacios adecuados y respetando las medidas de seguridad”.

España cuenta desde hace un año con una normativa que regula el uso de los drones para actividades profesionales, que tienen que cumplir una serie de requisitos para poder operar con ellos. Sin embargo, Fomento señala que el uso de estas aeronaves pilotadas por control remoto es cada vez más popular entre los ciudadanos para actividades lúdicas o deportivas y aunque los requisitos para operar son diferentes de los del uso profesional, también hay que cumplir una serie de requisitos de seguridad.
La Agencia recuerda que el uso de un dron como hobby o vuelo recreativo no necesita habilitación de AESA, pero sí debe cumplir las normas de seguridad. En ese sentido, destaca que no se pueden volar drones en zonas urbanas y tampoco sobre aglomeraciones de personas.
Además, tampoco se pueden usar de noche, ni cerca de aeropuertos, aeródromos, helipuertos o donde se realicen vuelos con otras aeronaves a baja altura, como las zonas de parapente, ultraligeros, paracaidismo, etcétera.
Para usar un dron de forma lúdica no es necesario ser piloto, pero es necesario saber volar el aparato con seguridad, porque además de que no se puede poner en peligro a las personas en tierra y a otras aeronaves, los daños que cause el dron son responsabilidad de quien lo maneja. Asimismo, la normativa europea establece que ninguna aeronave podrá conducirse negligente o temerariamente de modo que ponga en peligro la vida o propiedad ajenas.
Finalmente, AESA recuerda que el uso imprudente de un dron puede tener consecuencias para otras personas y al piloto del dron que lo haga de forma indebida se le pueden imponer multas de hasta 225.000 euros.
Fuente: EL PAÏS